Geriátrico Los Alerces


El establecimiento cuenta con

Capacidad para 16 ancianos

Habitaciones individuales o compartidas

Servicio de enfermería las 24 horas

Cocina y nutrición personalizada

Espacio de esparcimiento con televisor por cable



Humor negro, mitos y tabúes

Requisitos de admisión:

1) Minimental test de 24 puntos o más

2) Mal carácter o comportamiento inadecuado certificado por un profesional de la salud

3) Consumo mínimo de 4 pastillas diarias


Gerencia:


Sebastián Chilano - Fernando Del río



Ficción y realidad

Ficción y realidad

Foto: "Del pasillo a las habitaciones"

Foto: "Del pasillo a las habitaciones"

martes, 27 de septiembre de 2011

Presentación de Kryptonita novela de Leonardo Oyola

El hogar "Los Alerces" tiene el agrado de informarle a toda la comunidad que participará activamente en la presentación de la novela Kryptonita que se presentará este jueves 29 de septiembre a las 19.30 hs en la Librería POLO NORTE (San Luis 1745 - Mar del Plata). La participación se decidió tras la lectura y discusión de la novela y su temática en el Taller Literario que tiene lugar en nuestro hogar a cargo de Fernando Del Río, Sebastián Chilano y la participación estelar de Juan Carrá quienes estimularon a los más imaginativos miembros del hogar para que concurrieran con sus inquietudes a la charla. Por tal motivo se harán presentes: Dante, a quien podríamos equiparar con el Capitán América dado su pasado en las fuerzas de seguridad; la abuela Mara, nuestra mujer maravilla; y Obdulio, facilmente reconocible por ser el héroe de la camisa escocesa; todos ellos acompañados por nuestro enfermero con mayor capacitación: Eduardo. Desde ya esperamos que la participación de todos haga de este jueves una experiencia inolvidable.

La gerencia

martes, 9 de agosto de 2011

En FM La TRIBU

Ayer se presentó El Geriátrico a 404 km de donde nació. Fue bien recibido y se sintió cómodo. Asistió un grupo generoso de amigos y familiares (el sobrino de uno de los escritores se durmió a mitad de la presentación, pero todo se justifica por la doble escolaridad y la falta de imágenes que acompañaran las voces de los oradores) y se habló de la escritura a 4 manos, de Mar del Plata, de Furca y de otros temas. La presentación se prolongó entre litros de cerveza hasta que cerraron el centro cultural La Tribu y nos fuimos al bar La Orquidea para terminar en una carrera por la terminal de Retiro casi vacía a la 1 de la mañana con la desesperación de no perder el colectivo. Hoy volvimos a nuestros trabajos, con la novela un poco más vieja, con una hoja que estaba en la pared de FM La tribu donde se indica cómo hacer capas impermeables a partir de tela de paraguas viejos, y con unas cuantas escenas de películas que necesariamente deben hacer llorar a un escritor. Muchas gracias a todos los que pudieron asistir, a los que quisieron hacerlo y no pudieron, a los que nos ayudaron y a los futuros lectores.

                                                                   LA GERENCIA

jueves, 4 de agosto de 2011

Este lunes 8 de Agosto se presenta la novela El Geriátrico en el FM La Tribu, en Lambaré 873, a las 19 hs


Conversación adulterada por serios efectos adversos que aparece o desaparece en algún lugar de la novela:


-Vos me dijiste que las pastillas te pueden hacer sentir cualquier cosa -dijo la abuela Mara-, y también me dijiste que te avisara cuando estuviera mal. Ahora estoy mal.


Edi, el enfermero, salió del baño y la miró sin decir nada.


-Yo me tomé muy en serio tus palabras –continuó la abuela Mara-. La otra vez tuve ganas de vomitar y me dieron una pastilla verde que lo cortó. También me tomaste la presión y la tenía alta y me diste una roja y se me bajó. ¿Te acordás el día que tuve ese dolor de cabeza y con una amarilla con puntos grises se me pasó? Después tuve muchas ganas de llorar y me diste algo que me hizo bien, me hizo sentir… qué sé yo, feliz. El fin de semana tuve insomnio y con dos pastillas blancas me pusieron a dormir durante quince horas. Mirá en tan poco tiempo en este lugar qué cantidad de cosas me pasaron y me las solucionaste con pastillas. Todo pasa por las pastillas.

-La diferencia entre la lucidez y ser una planta de adorno, no sólo está en la suerte de sufrir tal o cual enfermedad -le dijo Edi-, está también en el control que tengas sobre las recetas que los médicos te hacen.

miércoles, 27 de julio de 2011

El Geriátrico (escribir a cuatro manos)


Del Rio y Chilano, creadores de Furca y El Geriátrico,
charlarán en La Tribu el 8 de agosto


Los escritores Fernando del Rio y Sebastián Chilano se presentarán el 8 de agosto a las 19 hs en La Tribu de Almagro, Lambaré 873  luego de la publicación de su novela El Geriátrico (Ediciones B 2011), segundo volumen de la “saga de Furca”.

Durante la charla, que se iniciará a las 19, del Rio y Chilano explicarán sus experiencias en el arte de la escritura a cuatro manos, un método de creación literaria que cuenta en la Argentina con una rica historia. También debatirán sobre los tabúes dentro de la literatura, uno de los tópicos que sus novelas abordan sin imposturas.

Del Rio y Chilano publicaron en 2009 Furca - La cola del lagarto (Ediciones B) donde muestran una literatura de contacto, de roce, con personajes creados para no agradar a los lectores. En mayo último se asomó El Geriátrico, donde la obscenidad escatológica y la degradación del ser humano vuelven a impactar.



Del Rio Nació en Mar del Plata en 1972 y es el actual editor de la Sección Policiales del diario La Capital. Autor de las novelas Que Así Sea (Ediciones B, 2010), Tierra y Basura, y el libro de cuentos Botellones de Aire, premiado en 2008 en el Concurso Literario Osvaldo Soriano. Fue fundador de la revista literaria El Brote y editor del suplemento cultural de La Capital. En 2009 recibió el premio Lobo de Mar en Literatura.

Chilano nació el 23 de Agosto de 1976, y reside en Mar del Plata. Es autor del libro de cuentos: La soledad del fuego premiado en el concurso: “Osvaldo Soriano. Cuentos. 2007”. En Julio de 2010 publicó, por Ediciones B, su novela, Riña de gallos. En 2011 su novela “En algún otro lugar” fue segunda mención en el concurso de novela “Laura Palmer no ha muerto” de Editorial Gárgola. Escribe periódicamente en su blog: En tres noches la eternidad




lunes, 30 de mayo de 2011

La persecución de los medios. La gerencia muestra su preocupación, en el diario El Atlántico de Mar del Plata el 30 de mayo se publicó esta nota titulada "El geriátrico, un lugar siniestro" firmada por Juán Carrá

El filósofo alemán Friedrich Schelling expresó que "Lo siniestro (das Unheimliche) nombra todo aquello que debió haber permanecido en secreto, escondido, y sin embargo ha salido a la luz". Este concepto, también, fue desarrollado por el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud: “La voz alemana «unheimlich» es, sin duda, el antónimo de «heimlich» y de «heimisch» (íntimo, secreto, y familiar, hogareño, doméstico), imponiéndose en consecuencia la deducción de que lo siniestro causa espanto precisamente porque no es conocido, familiar (…) lo novedoso se torna fácilmente espantoso y siniestro; pero sólo algunas cosas novedosas son espantosas; de ningún modo lo son todas. Es menester que a lo nuevo y desacostumbrado se agregue algo para convertirlo en siniestro”.
En el marco de este concepto, podemos decir, sin dudarlo, que la vida en El Geriátrico que nos presentan Fernando Del Río y Sebastián Chilano es siniestra.
En esta novela, la segunda de una trilogía iniciada con Furca, la cola del lagarto; los autores proponen como escenario el hábitat cotidiano de un grupo de ancianos confinados en un geriátrico.
La cercanía de la muerte es el hilo conductor de una serie de hechos y decisiones que se conjugan entre la decadencia física y mental, la soledad, el aislamiento, el deseo sexual y la esperanza de sentirse jóvenes, al menos, por unas horas.
Al geriátrico llega Mara, la abuela de Furca, personaje deforme, soberbio y resentido protagonista de la saga. Mara llega al geriátrico por decisión propia. Quiere irse de su casa, no soporta más a su nieto, con quien mantiene una extraña relación basada en la discriminación mutua.
La llegada de Mara al geriátrico es el disparador de una serie de historias narradas en paralelo que tienen como protagonistas a los habitantes de ese lugar, similar a un campo de concentración, donde La Cava -una especie de administradora autoritaria- es el ojo que todo lo ve.
Allí, entre otros personajes, está Dante Massoni. Un militar retirado, participe orgulloso de la represión ilegal, quien intenta extender su mando a los demás ancianos como si su poder continuara vigente amparado en la impunidad. Es él quien logra seducir a Mara. Es él quien, también, será el ejecutor in situ de los planes que Furca tiene para desarrollar intramuros. Esa dualidad moral -la de seducir a Mara, pero también a Furca; dos enemigos en disputa constante- construye a quien se erige como el personaje más rico de la novela. Pero no será la única contradicción latente en el exuniformado. Él, Massoni, “El General”, quien se define como un verdadero hombre y no duda en denigrar a Edi, el enfermero homosexual del geriátrico, no dudará, tampoco, en someter sexualmente a otro hombre para demostrar quién manda.
La crudeza de los relatos, tratada con una cuota necesaria de humor negro, les permite a los autores manejarse en terrenos borrascosos de la decadencia del ser humano. La vejez, entendida en diversas culturas como la cima del conocimiento, es en nuestra sociedad un prólogo de la muerte.
El Geriátrico, refleja la crudeza de esta etapa de la vida dentro de una institución para ancianos donde rige, entre otras cosas, el control farmacológico. Allí, hasta tomar un trago de cerveza, puede ser una señal de libertad para los ancianos.
Chilano y Del Río se animan en El Geriátrico a tocar temas que la sociedad suele colocar debajo de la alfombra y lo hacen con el sarcasmo propio de la saga de Furca. Así mueven sin filtros entre la vida agónica y la muerte; entre la moral casta atribuida a la vejez y el deseo irrefrenable de los ancianos por volver a sentirse tocados; entre la necesidad de sentirse vivos y la posibilidad de no amanecer nunca más.